Dedicate a la bondad. Cree en tu poder para efectuar cambios positivos.
Sana y medita:
Conéctate conscientemjente con tu respiración, notando la inhalación y la exhalación y permitiendo que se vuelvan más profundas y más lentas. Permite que tu respiración te ayude a moverte hacia la interioridad de tu ser, el reino de lo sagrado, el campo espiritual del amor, la luz blanca y la bendición que está dentro de tu corazón y que empodera tu práctica.
A medida que se instala en el reino interior, ve, siente o intenta conectarse con hilos de luz poderosos y vitalizados.
Esos hilos están resplandecientes, luminosos con gracia, inteligencia espiritual y poder divino. Se entrelazan entre sí, formando una cuerda de luz, que puede unir cualquier oscuridad dentro de tu corazón, cuerpo, mente o alma. Permita que la cuerda ejerza una voluntad superior. A medida que se envuelve alrededor de la oscuridad, drena suave pero firmemente el poder de esa oscuridad. La oscuridad se libera a la luz y la energía fluye hacia la cuerda, haciéndola aún más luminosa y poderosa.
Permite que este proceso ocurra durante el tiempo que se sienta útil y bueno. Luego permite que la cuerda de luz se disuelva y se transforme en un huevo radiante de luz blanca, formando una burbuja protectora de luz en forma de huevo a su alrededor.
Vuelve al aquí y ahora tomando conciencia de las sensaciones de tu piel y tu respiración. Conéctese con algo de movimiento físico e hidratación. Has completado tu proceso de curación.
Así es hecho está
A.Hanami

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